domingo, 20 de junio de 2010

Para convertirse en periodista mochilero


En la conferencia del pasado 16 de junio, en el auditorio de la Universidad Latina, el periodista Patricio Espinoza habló del "periodista mochilero".
Se trata de un concepto muy simple: en la era de Internet el periodista hace de todo un poco al mismo tiempo y elabora la información con los instrumentos y herramientas electrónicas, la mayoría muy básicas, como podcast, videos, galerías de fotos, blogs.
Para esto el periodista carga en su mochila (que sería lo más cómodo) una cámara para fotos y video, grabadora, libreta de apuntes, computadora capaz de conectar en forma inalámbrica a Internet, teléfono celular, cables USB y para energía eléctrica, tarjetas micro SD, llaves mallas, etc.
La lista del Knight Digital Media Center de Berkeley incluye hasta barritas energéticas y un chaleco con múltiples bolsillos.
"Hoy no existe solo el periodista de radio, o de televisión, o de prensa", dijo Espinoza. "Se buscan periodistas multimedios, que tengan la capacidad de utiliza todas las herramientas. Un periodista de mochila".
Pero la característica principal de periodista mochilero no es cargar tantos tiliches, como un vendedor de baratijas.
Su principal característica es la capacidad que tenga para identificar, reportear, elaborar (redactar, hacer un vídeo o galería de fotos, incluir un podcast) y publicar en Internet una noticia en forma inmediata.
Eso, por supuesto, no elimina los requerimientos laborales básicos que hoy se exige a un periodista. Todo lo contrario.
El periodista que se busca es aquel que cumpla con rigor profesional su labor, pero que también genere noticias desde los sitios en que ocurren y pueda publicar desde ahí, bajo el formato informativo, y luego que pueda profundizar aportando nuevos enfoques y ángulos, mediante el reportaje interpretativo o una crónica.
Y para esto requerirá una mezcla de formación técnica y profesional (la que debe adquirir en la carrera) y actitud, que solo se obtiene si es consciente del rol que le corresponde en la actualidad.
¿Es posible cargar en la mochila ambos requerimientos?

domingo, 13 de junio de 2010

Periodismo ciudadano: impacto directo sobre periodistas y RP




Este miércoles 16 de junio se presentará en el auditorio de la Universidad Latina un especialista sobre Periodismo Ciudadano. La actividad nos servirá para abordar uno de los fenómenos que más impacto está provocando sobre los medios de comunicación, el quehacer de los periodistas e incluso sobre la comunicación corporativa, lo que implica que también los especialistas en relaciones públicas no pueden desdeñar la nueva tendencia.
El Periodismo Ciudadano surgió de la mano de Internet y las nuevas formas de difusión de información desarrolladas en estos últimos años con la denominada Web 2.0, como los blogs y las redes sociales, entre otras. El fenómeno fue sintetizado en un reporte de octubre del 2009 denominado "La reconstrucción del periodismo estadounidense". Los autores: Michael Schudson, profersor de periodismo de la Universidad de Columbia, y Leonard Downie Jr., vicepresidente de The Washington Post y profesor de la Universidad de Arizona.
El surgimiento, desarrollo y popularización de los nuevos mecanismos de comunicación en Internet ha facilitado que cualquier ciudadano pueda difundir asuntos de interés público, ya sea de su comunidad, del país o globales, desde información sobre el clima hasta hechos de última hora o rumores políticos.
Si no estás viendo un partido del Campeonato Mundial de Fútbol que se realiza en Suráfrica, alguien se encargará de decirte cómo va, a través de Facebook o en un simple tweet. Asimismo, alguien puede denunciar un mal servicio, la contaminación de un río por parte de una empresa, los antecedentes de los ejecutivos una firma cuestionada o que se encuentra en el foco de un conflicto social de actualidad. De modo que si la prensa no lo dice, lo dirán los ciudadanos a través de las redes sociales o en un blog, con un vídeo o un simple mensaje de 140 carácteres.
"En la era de Internet, cualquier ciudadano puede recopilar información, investigar el Poder y proveer análisis", indicaron Schudson y Downie.
Ambos plantean, sin embargo, una serie de desafíos para los nuevos medios ciudadanos. Ellos nos recuerdan que uno de los valores más importantes del periodismo es su independencia, un pilar que se debe defender pese al desarrollo de las cadenas y consorcios multimedia y sus múltiples vínculos con el mundo corporativo. ¿Los nuevos medios ciudadanos podrán mantener su independencia o podrían caer en manos del primer financista que les provea los recursos que se requieren para mantenerse?
Uno de los ejemplos de esto es Wiki-Leaks, un sitio que se dedica a la identificación de documentos incluso confidenciales y su difusión masiva, cuya historia fue recientemente relatada por la revista The New Yorker. WikiLeaks fue el responsable de la propagación del vídeo de "Daños Colaterales", precisamente, que denuncia los excesos de los militares en Irak. Pero para mantenerse en Internet y sostener a sus colaboradores, este sitio debe recurrir a las donaciones del público. Esto los mantiene alejados de un inversionista que desee coptarlos, pero mantiene a este tipo de organizaciones en la zozobra diaria de cómo alcanzar el fin de mes y tener dinero para cubrir los gastos. A pesar de eso y de la polémica que rodea su labor, WikiLeaks es un desafiante medio para la prensa convencional.
¿Todo esto será una tendencia que se consolide o un fenómeno pasajero? Probablemente la charla de este miércoles nos de una pistas para adivinarlo o por lo menos para tenerlo en cuenta.

domingo, 30 de mayo de 2010

¿Solo quieres entrevistar estrellitas futboleras?


Decía el periodista Phil Meyer que la mayoría de las cosas que necesitaba saber para su carrera de periodismo del siglo XX lo aprendió en la escuela secundaria.
Ahí le enseñaron herramientas que todavía son útiles: teclear sin mirar, escribir una simple frase enunciativa, el método científico y la Declaración de Derechos.
Como la escuela era pequeña tuvo que aprender por sí solo fotografía, en la época que se utilizaban cámaras de rollos y cuartos oscuros.
Después recibió una beca de la Universidad de Harvard, donde aprendió los métodos de investigación en ciencias sociales.
Estos métodos y técnicas fueron los que le ayudaron cuando en 1967 lo enviaron al Detroit Free Press para cubrir los disturbios raciales que se produjeron en esa ciudad.
Sus trabajos le valieron el Premio Pulitzer en la categoría de reportería general local.
Según Meyer desde entonces lo único que cambió es la cantidad de herramientas que el periodista debe utilizar, introducidas por la tecnología de la información.
El dominio de las nuevas tecnologías, por supuesto, no garantiza un buen periodismo. A lo sumo abre una vía de información independiente para todos los ciudadanos e implica una reconstrucción total del periodismo.
La clave del buen periodismo hoy es combinar esas herramientas con el dominio del lenguaje y de las técnicas de redacción, el método científico y las técnicas de investigación sociales, y los principios básicos e históricos del periodismo.
Si repasamos el plan de estudios y el contenido de los cursos, todo eso forma parte del bagaje que recibimos en la carrera.
La tarea es aprehender -sí, con la "h" intercalada- su relación directa con el quehacer cotidiano de la prensa.
Cuando como profesores fallamos haciendo esa relación directa, uno como estudiante debe tratar de averiguar de qué forma la materia tiene que ver con el periodismo en la calle.
¿O todo eso será en vano y nada más queremos el título para ir a entrevistar estrellitas futboleras?

domingo, 23 de mayo de 2010

Gabriel García Márquez: nervioso y sin enfoque en su primer reportaje. ¿Cómo lo resolvió?


Uno de los primeros trabajos periodísticos de Gabriel García Márquez en El Nacional de Colombia fue averiguar lo que había pasado en los derrumbes de tierra de Antioquía, concretamente en la comunidad de La Media Luna, asentada en una ladera al este de Medellín.
Allá tuvo que trasladarse en un avión con la instrucción de "reconstruir la verdad" y una mezcla de pistas sobre corrupción gubernamental y construcciones precarias, tan nervioso por el viaje -tuvo que acompañarlo Alvaro Mutis y dejarlo hospedado en un hotel- y por la responsabilidad que tenía con la tarea asignada. Incluso estuvo a punto de dimitir del periódico.
Pero se serenó y se fue a buscar La Media Luna. No quedaba nadie allí. ¿Había algo que añadir a lo que los otros periódicos ya habían publicado? "No tenía ni la más remota idea de qué hacer", relató Gerald Martin en A Life.
"Un intenso temporal de lluvias pospuso su agonía. Pensó de nuevo en volver a Bogotá; por último, la mera desesperación y la conversación fortuita que mantuvo con un taxista lo empujaron a la acción. Empezó a reflexionar sobre el suceso que estaba investigando: qué había podido ocurrir, adónde debía dirigirse, qué debía hacer.
"Poco a poco, pero embargado de un entusiasmo creciente, descubrió el goce de ser un reportero-detective, la creatividad que encerraba descubrir (...) la verdad (...). La idea de unas personas dirigiéndose a una muerte que no podían prever era, se dio cuenta, el 'enfoque' que debía adoptar, e hizo que un taxista lo llevara directamente a Las Estancias, la zona de la que procedía la mayor parte de la gente que había muerto en la catástrofe".
Allí Garcia Márquez empezó a hallar pruebas de la negligencia de las autoridades y a descubrir que muchas muertes ocurrieron cuando los vecinos de otras áreas trataron de ayudar tras el primer derrumbe, pero -al no tener orientación o asistencia oficial- desencadenaron un segundo derrumbe.
Para esto entrevistó a numerosos supervivientes y testigos, autoridades, bomberos y párrocos.
"Después empezó a escribir".
(Cualquier similitud con lo que hemos visto en clases, es mera coincidencia.)

viernes, 23 de abril de 2010

¿Eres periodista o estudiante de periodismo?

Copiado de Facebook. ¿Cómo saber si ya tienes el ADN de periodismo?
Cuando uno cree que tiene todas estas características especiales:
-Puedes hablar de contenidos de asignaturas con personas de otras carreras porque, claro, al ser periodista, debes tener una cultura general que implica saber: leyes y código deontológico del periodista (derecho), diseño gráfico (informática), historia contemporánea y actual (historia), filosofía (ídem), economía (ADEM y otros)
-Ya no ves películas: buscas planos, contraplanos y secuencias.
-Tienes la capacidad de ver las noticias en tres canales diferentes, y al mismo tiempo hacer una comparativa ideológica de cada cadena respecto al tratamiento de las noticias.
-Tu habitación tiene más periódicos que los que puede haber guardados en la Biblioteca Nacional.
-Te vuelves un tanto sensacionalista al dar las noticias.
-Estás acostumbrado a que te miren con mala cara si dices que estudias, ya que te asocian con la prensa rosa.
-Si eres periodista deportivo, eres un futbolista frustrado.
-Buscas fallos ortográficos en periódicos, libros de texto, publicidades, subtítulos...
-El Diccionario Panhispánico de Dudas (DPD) es tu nueva Biblia.
-Y como crees en varios Dioses, tu segundo Libro Sagrado es el Diccionario de la RAE.
-Escribes artículos de opinión y noticias por inercia.
-Tienes una lista de libros por leer que, teniendo por promedio de lectura un libro al día, leerás durante los próximos 50 años (a todo eso hay que sumarle los periódicos)
-Debes (es tu obligacion!) leer al menos dos periódicos pagos y 2 gratuitos al día, además de ver las noticias por TV una vez, y consultarlas en Internet otra: no sea que pase desapercibida la noticia aquella del hombre al que se le cruzó una vaca en la carretera...)
-Si no quieres trabajar en la televisión, odias que los que no estudian periodismo te digan "y por qué no? yo quisiera trabajar en televisión..."
-Sabes que hay gente a la que le regalan el título, y que va a ganar más que tú, sin haber estudiado las miles de hojas que estudias.
-Sabes que ganarás poco, tendrás malos horarios y serás duramente criticado por una porción de la humanidad, pero igual sigues estudiando.
-Odias que te digan "cuando seas famoso yo diré que soy amigo tuyo"
-Te sabes todas las abreviaturas, signos, acrónimos, símbolos y demás de la lengua.
-También te sabes las locuciones latinas.
-Sabes para que sirven la cursiva, la negritas, las versales y las voladitas (en verdad)
-Tienes en favoritos la página de la RAE, de "El Pais" y de algún otro periódico.
-Tu forma de hablar no es acorde con tu edad.
-Tienes que soportar frases como "los periodistas son todos unos vendidos", "los periodistas manipulan la información" o "los periodistas violan la intimidad"

lunes, 12 de abril de 2010

Lo que hacen los mejores reporteros


La edición de febrero pasado de National Geographic incluyó un reportaje sobre la comunicad polígama de la Iglesia Fundamentalista de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, ubicada en Colorado City, Estados Unidos.
En esa comunidad de 6.000 personas, una escisión de los mormones, un hombre –con la venia del líder de la Iglesia- puede convivir con múltiples esposas (3, 20, 30 y hasta 80), donde el papel de la cada una es “dar a luz y criar todos los hijos que sea posible” para que la “familia celestial” que permanezca unida por la eternidad.
Los polígamos” incluye el texto de Scott Anderson y las fotografías de Stephanie Sinclair, quién pasó más de un año conviviendo con las familias de esa Iglesia.
El tema podría haberse prestado para que tanto Anderson como Sinclair metieran la cuchara, calificando y opinando –por ejemplo- si el matrimonio de una menor de edad con un patriarca es aceptable o no.
O pudieron decir qué pensaban de una mujer que llevó a su hermana a casarse con su esposo.
No lo hacen.
Las fotografías muestran y les dan cara a los protagonistas de la historia. El texto explica, da antecedentes, causas, implicaciones y muestra los conflictos, internos y con el resto de la sociedad estadounidense.
El editor en jefe de National Geographic, Chris Johns, lo resaltó en el editorial de la revista, en especial refiriéndose al trabajo de fotografía de Stephanie Sinclair.
“Ella no juzga. Sus fotografías son honestas. Reflejan una curiosidad insaciable. También reflejan su sentido de responsabilidad y su compasión. Los mejores fotógrafos comprenden la obligación que acompaña el privilegio de acceder a mundos y vidas que de otra manera continuarían ocultos. Entiende que otras personas habrán de emitir juicios, pero esa no es su función. Ella ofrece lo que ve y nos ofrece la oportunidad de interiorizarlo. El resto depende del lector”.
Por supuesto que si eso hacen los mejores fotógrafos, también es la condición que deben cumplir los mejores reporteros.
¿Qué piensas? ¿Cómo podes hacerlo igual?

sábado, 6 de marzo de 2010

De terremotos y coberturas periodísticas


Los terremotos suelen tener un tratamiento sensacionalista como los sucesos en los medios, probablemente porque son hechos inesperados y de un impacto humano inmediato que solo se explica por la tragedia de haberlo sufrido y las consecuencias en términos de daños materiales y volumen de víctimas.

Tantos sismos sucesivos de gran magnitud en los últimas semanas, empezando por el de Haití y los dos últimos -Chile y Taiwán- en menos de una semana, son material para los temores y los discursos apocalípticos.
Sumemos los pequeños temblores ocurridos localmente en Cartago y Sabanilla de Montes de Oca y el escenario es perfecto para llenar de noticias fatídicas la hora de noticias en la televisión.
Acertadamente un reportaje de uno de los telenoticieros se enfocó en el tema de si esos terremotos tienen alguna relación.
La explicación -muy oportuna- se centró en mostrar que no hay ninguna relación entre los sismos y que al año hay una cantidad considerable de hechos similares. Agregaríamos que hoy -con los medios de comunicación actuales- nos damos cuenta de hechos de forma inmediata, mientras la población de hace cien o doscientos años posiblemente no se dieron cuenta de una gran cantidad de sismos y huracanes que ocurrían en le mundo, pues no existían ni agencias internacionales de noticias ni medios para darlas a conocer.
Además, el reportaje en la televisión enfatizó que las consecuencias de los terremotos -aparte que fueron sismos de gran magnitud en las mediciones que se hacen en este campo y en el caso de Chile complementado con un tsunami- tiene relación con los problemas urbanos, el hacinamiento poblacional, la construcción en zonas de riesgo, los problemas de erosión de la tierra, etc.
Lastima que este tipo de trabajos explicativos no abunden en la tele y que luego, la noche del viernes del temblor de Sabanilla, los presentadores de Noticias Repretel y de Telenoticias se enfrascaran en una carrera por batear, encender el miedo a pesar de sus diz que llamados a la calma y subir la escala de la magnitud al evento como si hubiéramos sufrido un terremoto como los de Haití, Chile y Taiwán.
Cal y arena.

sábado, 27 de febrero de 2010

¿Cuál es el futuro del periodismo?


El año pasado las periodistas Julie Cart y Bettina Boxall, ambas de Los Angeles Times, ganaron el Premio Pulitzer con unos trabajos sobre el incremento en el número y la intensidad de los incendios forestales en el estado de California.
Según el reporte "The Reconstruction of American Journalism" de Leonard Downie Jr. y Michael Schudson, profesores de las universidades de Arizona y Columbia respectivamente, en sus reportajes Boxall y Cart usaron Internet y también recurrieron a las fuentes directamente para entrevistarlas.
Internet, y específicamente el buscador Google, les sirvió para encontrar exfuncionaros del Servicio Forestal de Estados Unidos con los cuales pudieron conversar sobre su investigación.
Además, descubrieron documentos y fuentes que ningún periodista se podía imaginar que existían y de forma "rápida, fácil y rica".
Actualmente la elaboración de reportajes amerita la labor de búsqueda de datos y documentos, así como localización de fuentes, para ir después donde estas y ahondar en los temas.
La búsqueda en la web asegura al periodista un conocimiento básico del tema antes de ir donde la fuente para evitar que los entrevistados tergiversen o evadan las respuestas y datos, y para hacer preguntas que vayan más allá de lo elemental.
El informe de los docentes estadounidenses de periodismo también muestra que a lo largo del tiempo cambió el concepto de noticia, o por lo menos lo que se considera noticioso.
Siempre se buscará lo nuevo, basados en los criterios de proximidad, actualidad, masividad, etc.
Pero hasta hace cuarenta años las noticias locales, nacionales e internacionales eran el 35% de todo el material que publicaba un periódico. Hoy este tipo de noticias representan el 24%.
¿Cuáles temas/noticias ganaron espacio?
Las noticias de negocios se duplicaron (pasaron del 7% al 15%) y los deportes se incrementaron del 16% al 21%. También ganó espacio el entretenimiento, la ciencia y la tecnología y los asuntos de estilo de vida.
El tercer cambio que se destaca en el informe -entre otros muchos y que trataremos adelante- es la fragmentación de las noticias y los medios.
Los profesores Downie y Schudson señalan que Internet brinda la oportunidad a numerosos grupos y personas de publicar sus opiniones y divulgar hechos noticiosos, tanto con propósitos comerciales como no comerciales.
Estp revitaliza la democracia -insisten Downie y Schudson- al crear un amplio espectro de información.
Sin embargo, afectará el futuro de los medios de comunicación. ¿De qué forma podría ocurrir esto? ¿Qué pasa con la profesión de periodistas si para los ciudadanos pueden asumir esa tarea incluso de forma más efectiva, con más impacto inmediato?

domingo, 21 de febrero de 2010

¿Invitados?


En el programa de este domingo de Zona Técnica, el presentador deportivo Jorge Martínez mencionó que recibió una invitación para un congreso del fútbol local y que la descartó ("¿Para qué ir?"), en alusión a que los dirigentes toman las decisiones de todas formas sin considerar ningún criterio distinto al que ya tienen.
Pero inmediatamente su compañero de mesa, Everardo Herrera, le indicó sin animo de reprenderlo: "Los periodistas no somos protagonistas".
Esa es una máxima que muchos olvidan con suma rapidez. Algunos ya desde las aulas creen que bastará con su superconocimiento y luego terminan frente a las cámaras, micrófonos o computadoras con la pose de personaje central, por encima de las fuentes o sus audiencias.
En el periodismo la única pose válida es la de investigar y observar permanentemente la realidad, tener humildad y defender la independencia profesional para hacer las preguntas que deben hacerse.
Pero, en particular, supone que frente a los hechos no debemos asumir ninguna posición política, religiosa o estética, independientemente de lo que realmente creemos, pensemos y queremos.
Hay quienes consideran que los periodistas podrían sustituir a las fuerzas sociales en el cambio social, aunque en verdad lo único que nos corresponde es ver cuál de los grupos (y por qué) logran o no imponerse en un determinado momento de la actualidad que nos toca cubrir.
El periodismo comprometido es mantener la distancia suficiente y militar con la independencia, incluso cuando se es parte de un partido político, de una iglesia, de un grupo ecológista o feminista, o de una fundación de beneficiencia.
El hecho de evitar asumir una posición no es autocensura y no implica ninguna restricción de la libertad personal. El género de opinión incluso debe ser ejercido con el mismo profesionalismo que cuando se elabora un reportaje.
Lo que debemos evitar es pensar que lo sabemos todo, aunque tengamos años cubriendo un área específica. Si nos damos esos aires, en realidad lo único que haremos es demostrar nuestra completa ignorancia, pues en este oficio como reporteros llegamos a saber de todo y a no conocer nada pasando siempre sobre la superficie de los hechos y fenómenos sociales, económicos y naturales.
Al hacerlo revelamos nuestra posición a favor o en contra de algo, de alguien o de un concepto, propuesta o idea, provocando que algunas fuentes crean que podrían aprovecharse para llevar agua a sus molinos.
Otras fuentes desconfiarán y se negarán a darnos su versión, en especial si es opuesta a la inclinación que les revelamos explicita o implicitamente.
Así, cuando asistimos a un congreso o cualquier tipo de evento será para ver las propuestas de los verdaderos protagonistas de los hechos, sean "buenos" o "malos", y para llevar la información, la explicación y las preguntas críticas al público sobre lo que ahí ocurrió.
Nada más.

viernes, 12 de febrero de 2010

Cuando el RP se convierte en un spam


El video "La verdad incómoda sobre las PR" muestra una realidad que se vive en ambos lados de la tarea de comunicación, ya sea como responsable de la estrategia de imagen de una organización o como periodistas que nos convertimos en las primeras víctimas de las llamadas y comunicados 100%-spam (no solicitados ni deseados) de las oficinas de relaciones públicas, prensa, comunicación o mercadeo.

Uno de los problemas de la comunicación organizacional es el poder de decisión que tienen los gerentes de empresas y altos funcionarios públicos sobre el material que se envía a prensa, pues imponen estructuras poco efectivas, temas irrrelevante y una redacción tan trillada o sofisticada como inoperante.

Otro problema es el de las agencias de comunicación que llegan a prometer a sus clientes hasta la portada de un periódico, como si tuvieran dominio sobre el procedimiento de edición y dirección de un medio. La desesperación con que insisten para que un periodista entreviste a sus clientes es simplemente igual de desesperante e irritante.

Pero a nivel individual lo que más vemos son las carencias técnicas para presentar un tema: algunos son intrascendentes, no tienen ninguna novedad (léase noticia) y no superan el oscuro lenguaje de las empresas (ej: "Nuevo portafolio de productos de..."). A veces los colegas de RP o prensa institucional llaman para ofrecer un tema y uno escucha que están leyendo un libreto, que además no entienden y que están leyendo mal.

Si bien el poder de los clientes y jefaturas determina el contenido de las comunicaciones, el profesional podría indicar aparte al periodista cuál es la noticia o novedad que está ofreciendo en un oscuro comunicado. Pero, ¿no sería eso una falta a la confianza?

No obstante, al fin de cuentas, todo esto solo revela que se debe preparar a los voceros -gerentes y altos funcionarios- y tener una fuerte estrategias de comunicación, donde se establezcan roles, la capacitación de esos voceros (incluso en como se redacta un press release o comunicado) y el diseño de escenarios.

Aparte queda el tema de si la labor de comunicación esta en función de ocultar situaciones "penosas" de una empresa o institución. Aquí la única estrategia valida es cómo resolver el problema de fondo, más que cómo deshacerse de unos cuantos y necios periodistas.

En estos casos, tal vez por un instante se logre desviar la atención de los medios y del público. Pero si no se resuelve el problema (contaminación, corrupción, conflicto laboral, acoso sexual, despidos sin indemnización... lo que sea) tarde o temprano alguien se acuerda y el escándalo vuelve a saltar en las narices.

En Costa Rica un ex-ejecutivo de una empresa se vio involucrado en un escándalo hace unos años. Reapareció ahora en otra firma y las notas periodísticas solo consignaron lo que dijo, el nombre y el nuevo cargo.

Pero en los comentarios a esas notas en Internet, los lectores recordaron el escándalo y ligaron -si se quiere arbitrariamente- el viejo problema, ocurrido en otra empresa, con la compañía actual. La imagen de las dos firmas quedó en el suelo.

Por encima de todas estos problemas, no olvidemos que el primer plan de marketing que tuvo Google en sus inicios fue puro RP.

Claro que la condición indispensable en todo caso es tener un buen producto y por supuesto la estrategia adecuada para darlo a conocer. Los malos productos ni con la mejor varita o espejo mágico se podrán vender o difundir.

Pero con los buenos productos, una mala estrategia de comunicación puede dejarlos en estado de coma o en el olvido para siempre.

domingo, 7 de febrero de 2010

Prensa tica con video en vivo en Internet




Este domingo 7 de febrero las innovaciones tecnológicas acompañaron el esfuerzo informativo, con las transmisiones de videos en vivo que realizaron La Nación y Al Día.

En la agenda estaban incluidas las informaciones de toda la jornada de votaciones, su difusión por las redes sociales y el seguimiento y publicación del debate en esos sitios, pues la presencia de Twitter y Facebook ya es una práctica rutinaria también en los medios locales.

Anteriormeente los videos y audios eran pre-grabados. Ahora son en vivo, utilizando la tecnología Ustream Live, un servicio de web streaming donde el video y el audio se reproduce en el sitio electrónico y no hay que bajarlo al dispositivo del usuario.

Ya Al Día había transmitido la sentencia del juicio al expresidente Rafael Ángel Calderón, captando una audiencia fuera del país y en empresas e instituciones locales que no tenían posibilidad de ver la transmisión en la televisión (porque no tenían televisor en sus oficinas pero sí acceso a la Red).

De esta forma la prensa en Internet ahora le brinda variedad de opciones a los lectores: texto, gráficos, datos, fotos, audios, videos grabados y videos en vivo.

Las elecciones parecen ser los momentos claves para introducir este tipo de novedades.

En las votaciones realizadas en el 2009 en Panamá las televisoras de ese país vecino aprovecharon el servicio de videollamadas por medio de celulares de tercera generación (3G) para que los reporteros hicieran transmisiones en vivo desde diferentes puntos del país.

Y en el debate entre Obama y McCain -en las elecciones estadounidenses del 2008- los periodistas de The New York Times iban bloggeando lo que cada candidato decía, para quienes no tenían en ese momento acceso a televisión.

Esta experiencia fue repetida recientemente ahora que Apple lanzó el iPad, donde los reporteros detallaban cada uno de los momentos del evento como si se lo estuvieran susurrando a los lectores.

¿Qué implicaciones tiene para los periodistas, la comunicación organizacional y para ustedes como estudiantes estos primeros ejercicios de transmisión de noticias de la prensa en vivo a través de Internet?

Tres pifias periodísticas en las elecciones



Informar (y profundizar) en vivo por televisión y radio no es nada fácil. El reportero está en la calle para jugarsela solito y todas la pifias llevan su nombre e imagen.

Pero el domingo 7 de febrero durante las transmisiones de las votaciones hubo algunas de antología, que por más que se trate de improvisación al máximo, uno supone que no deberían ocurrir porque para eso el periodista de tele debe estar preparado para batear y hacerlo bien.

Veamos tres pifias que enviarían al reportero a sentarse en la banca, si estuviera jugando un partido de beibol. (Seguramente hubo más, pero estas son las que vi y recuerdo):

- Pifia 1. El hombre esta en la puerta de la mesa de votación que le corresponde, cédula en mano, con cara de quiero entrar ya y que la tele no me entreviste. Pero el periodista de Repretel se le acerca y le pregunta como quien descubre la mayor novedad del mundo: "¿Usted va a votar?".

- Pifia 2. Al periodista (otra vez de Repretel, pues en Teletica estaban presentando Madagacar y ya le he visto muchas veces) lo tienen en una ventana al lado derecho de la pantalla, micrófono en mano, listo para hablar y solo espera que el presentador le dé el pase con alguna consabida pregunta. Atrás se ve el mar, un yate, chicas en bikini, alguien jugando bola en la playa. Al fin le dan el pase y el colega les da la sorpresa a los televidentes: "¡Estoy en la playa!".

Para peores agarra a un turista panza pelada y le pregunta que si ya votó. El entrevistado no sabe que responderle, pero ante la insistencia del periodista le dice que "no". El reportero lo regaña: "Como que no va a ejercer el sagrado derecho de votar". El turista le dice con pena ajena: "Es que soy extranjero".

Sin ponerse rojo entonces el periodista trata de arreglarla: "Si pudiera votar, ¿verdad que usted lo haría?" Diga que sí. Puro Chavo...

- Pifia 3. Con el propósito de no aburrir a la audiencia algunas de las entregas en vivo, que se hicieron desde las escuelas y colegios donde se realizan las votaciones, se dedicaron a temas específicos.

Uno de ellos fue el de juventud. Como la onda aquí son las redes sociales y se supone que los jóvenes de la generación X o Y usan Facebook, Twitter y otras vanidades cibernéticas, la periodista -especializada en temas de tecnología- aborda a varias votantes jóvenes cuando ya han salido de las mesas de votaciones.

La idea era mostrar como entre los jóvenes las redes sociales inclinaron el voto. Enfoque más que quemado, además. Obama lo puso de moda, y si Obama lo hizo y aquí lo intentaron copiar los candidatos, tal vez eso funcionó.

La periodista se acerca a una votante y le pregunta por quién votó y luego de la respuesta confiada, viene la otra preguntita: "¿Y verdad que usted se decidió por Facebook?". La nueva respuesta fue contundente: "No, por mis amigos".

Bueno. Una gaviota no hace verano, pensó nuestra reportera de tele. Se va donde otra paciente votante y le vuelve a hacer las mismas preguntas y en la segunda le responden de nuevo: "No, yo no uso eso".

domingo, 31 de enero de 2010

¿Sabe qué viene en el casado que venden en el mercado central?


13 de diciembre del 2009. En la conferencia de prensa de este día el gobierno y el ICE anunciaron un acuerdo para que éste devuelva las frecuencias radioeléctricas necesarias para la apertura en telefonía celular.

La conferencia realizada en el auditorio de la Casa Presidencial, en Zapote, fue presidida por el Presidente de la República, Oscar Arias, y el Presidente Ejecutivo del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), Pedro Pablo Quiros.

Cuando se da por concluida la conferencia y las autoridades salen por una puerta que da hacia las oficinas, un grupo de periodistas rodean al vocero del Instituto, Elberth Durán.

Sin inmutarse, alguno de todos le suplica: "Elberth, ¿nos podrías explicar qué fue lo que anunciaron? Es que no entendí nada". Otros corren con grabadora en mano, pues simplemente se sienten igual de desconsolados y desamparados ante la complicada información que tienen en manos.

El funcionario amablemente da la explicación y al final -casi sin repreguntar más, menos sin cuestionar o ir más a fondo sobre lo anunciado- los periodistas guardan lapiceros, cuadernos y grabadoras.

Ciertamente los comunicadores estamos obligados a saber de todo un poco, sin dominar nada, y andamos brincando de un hecho a otro. Se pasa de cubrir un accidente a entrevistar a un especialista en cronaxia, a un guru del New Age, un futbolista, una modelo o a un adivino. ¡Incluso calificamos a un restaurante de alta categoría y ni siquiera podríamos decir qué viene en un casado del mercado central!

Pero estamos obligados a realizar todo eso con el mayor profesionalismo y el mayor entendimiento posibles para profundizar, explicar y mostrar más de lo que las fuentes interesadas quieren que se revele.

Eso implica conocer y conocer supone que debemos tratar de leer y enterarnos de todo lo humano, al menos para no equivocarnos mucho a la hora de comunicar los hechos.

La comprensión que tenga el público de las noticias depende de cómo se las mostremos basados en la información y las entrevistas realizadas.

Si no entendemos nosotros el tema, es difícil que podamos transmitirlo con claridad. Tampoco será posible que el público pueda entender qué ocurrió y se forme un criterio para tomar posición.

Ahora bien, si es imposible entender de qué nos hablan, pidamos que realice una "traducción" al público lo más sencilla posible de los términos técnicos.

El peligro es que ese experto, como parte involucrada, quiera con su "explicación" llevar agua a sus propios molinos. Y lo va a hacer.

Incluso los científicos lo hacen. Así quedó evidente cuando una parte de los investigadores estadounidenses se oponían en los años ochenta a que el gobierno de ese país diera dinero al proyecto para investigar el genoma humano o ADN.

Como eso implicaba reducir el financiamiento para otros estudios donde estaban ellos, su oposición la camuflaron con argumentos científicos prediciendo el fracaso y la inutilidad de bucear en el ADN.

En cualquier caso, el periodista comete la irresponsabilidad de exponer al público ante uno de los puntos de vista o interpretaciones existentes, aparte que presentará un trabajo débil y simplemente quedará indefenso ante las críticas de una población mucho más educada, formada e informada que el mismo comunicador.

Si está ante la situación de no entender nada de nada de lo que le están diciendo en una conferencia de prensa o en una entrevista, al menos disimulelo con una pregunta que obligue al protagonista a brindar una explicación para la gente de a pie.

Pero no le diga que no entiende nada... y menos delante de los colegas.