


Este miércoles 16 de junio se presentará en el auditorio de la Universidad Latina un especialista sobre Periodismo Ciudadano. La actividad nos servirá para abordar uno de los fenómenos que más impacto está provocando sobre los medios de comunicación, el quehacer de los periodistas e incluso sobre la comunicación corporativa, lo que implica que también los especialistas en relaciones públicas no pueden desdeñar la nueva tendencia.
El Periodismo Ciudadano surgió de la mano de Internet y las nuevas formas de difusión de información desarrolladas en estos últimos años con la denominada Web 2.0, como los blogs y las redes sociales, entre otras. El fenómeno fue sintetizado en un reporte de octubre del 2009 denominado "La reconstrucción del periodismo estadounidense". Los autores: Michael Schudson, profersor de periodismo de la Universidad de Columbia, y Leonard Downie Jr., vicepresidente de The Washington Post y profesor de la Universidad de Arizona.
El surgimiento, desarrollo y popularización de los nuevos mecanismos de comunicación en Internet ha facilitado que cualquier ciudadano pueda difundir asuntos de interés público, ya sea de su comunidad, del país o globales, desde información sobre el clima hasta hechos de última hora o rumores políticos.
Si no estás viendo un partido del Campeonato Mundial de Fútbol que se realiza en Suráfrica, alguien se encargará de decirte cómo va, a través de Facebook o en un simple tweet. Asimismo, alguien puede denunciar un mal servicio, la contaminación de un río por parte de una empresa, los antecedentes de los ejecutivos una firma cuestionada o que se encuentra en el foco de un conflicto social de actualidad. De modo que si la prensa no lo dice, lo dirán los ciudadanos a través de las redes sociales o en un blog, con un vídeo o un simple mensaje de 140 carácteres.
"En la era de Internet, cualquier ciudadano puede recopilar información, investigar el Poder y proveer análisis", indicaron Schudson y Downie.
Ambos plantean, sin embargo, una serie de desafíos para los nuevos medios ciudadanos. Ellos nos recuerdan que uno de los valores más importantes del periodismo es su independencia, un pilar que se debe defender pese al desarrollo de las cadenas y consorcios multimedia y sus múltiples vínculos con el mundo corporativo. ¿Los nuevos medios ciudadanos podrán mantener su independencia o podrían caer en manos del primer financista que les provea los recursos que se requieren para mantenerse?
Uno de los ejemplos de esto es Wiki-Leaks, un sitio que se dedica a la identificación de documentos incluso confidenciales y su difusión masiva, cuya historia fue recientemente relatada por la revista The New Yorker. WikiLeaks fue el responsable de la propagación del vídeo de "Daños Colaterales", precisamente, que denuncia los excesos de los militares en Irak. Pero para mantenerse en Internet y sostener a sus colaboradores, este sitio debe recurrir a las donaciones del público. Esto los mantiene alejados de un inversionista que desee coptarlos, pero mantiene a este tipo de organizaciones en la zozobra diaria de cómo alcanzar el fin de mes y tener dinero para cubrir los gastos. A pesar de eso y de la polémica que rodea su labor, WikiLeaks es un desafiante medio para la prensa convencional.
¿Todo esto será una tendencia que se consolide o un fenómeno pasajero? Probablemente la charla de este miércoles nos de una pistas para adivinarlo o por lo menos para tenerlo en cuenta.