sábado, 27 de febrero de 2010

¿Cuál es el futuro del periodismo?


El año pasado las periodistas Julie Cart y Bettina Boxall, ambas de Los Angeles Times, ganaron el Premio Pulitzer con unos trabajos sobre el incremento en el número y la intensidad de los incendios forestales en el estado de California.
Según el reporte "The Reconstruction of American Journalism" de Leonard Downie Jr. y Michael Schudson, profesores de las universidades de Arizona y Columbia respectivamente, en sus reportajes Boxall y Cart usaron Internet y también recurrieron a las fuentes directamente para entrevistarlas.
Internet, y específicamente el buscador Google, les sirvió para encontrar exfuncionaros del Servicio Forestal de Estados Unidos con los cuales pudieron conversar sobre su investigación.
Además, descubrieron documentos y fuentes que ningún periodista se podía imaginar que existían y de forma "rápida, fácil y rica".
Actualmente la elaboración de reportajes amerita la labor de búsqueda de datos y documentos, así como localización de fuentes, para ir después donde estas y ahondar en los temas.
La búsqueda en la web asegura al periodista un conocimiento básico del tema antes de ir donde la fuente para evitar que los entrevistados tergiversen o evadan las respuestas y datos, y para hacer preguntas que vayan más allá de lo elemental.
El informe de los docentes estadounidenses de periodismo también muestra que a lo largo del tiempo cambió el concepto de noticia, o por lo menos lo que se considera noticioso.
Siempre se buscará lo nuevo, basados en los criterios de proximidad, actualidad, masividad, etc.
Pero hasta hace cuarenta años las noticias locales, nacionales e internacionales eran el 35% de todo el material que publicaba un periódico. Hoy este tipo de noticias representan el 24%.
¿Cuáles temas/noticias ganaron espacio?
Las noticias de negocios se duplicaron (pasaron del 7% al 15%) y los deportes se incrementaron del 16% al 21%. También ganó espacio el entretenimiento, la ciencia y la tecnología y los asuntos de estilo de vida.
El tercer cambio que se destaca en el informe -entre otros muchos y que trataremos adelante- es la fragmentación de las noticias y los medios.
Los profesores Downie y Schudson señalan que Internet brinda la oportunidad a numerosos grupos y personas de publicar sus opiniones y divulgar hechos noticiosos, tanto con propósitos comerciales como no comerciales.
Estp revitaliza la democracia -insisten Downie y Schudson- al crear un amplio espectro de información.
Sin embargo, afectará el futuro de los medios de comunicación. ¿De qué forma podría ocurrir esto? ¿Qué pasa con la profesión de periodistas si para los ciudadanos pueden asumir esa tarea incluso de forma más efectiva, con más impacto inmediato?

domingo, 21 de febrero de 2010

¿Invitados?


En el programa de este domingo de Zona Técnica, el presentador deportivo Jorge Martínez mencionó que recibió una invitación para un congreso del fútbol local y que la descartó ("¿Para qué ir?"), en alusión a que los dirigentes toman las decisiones de todas formas sin considerar ningún criterio distinto al que ya tienen.
Pero inmediatamente su compañero de mesa, Everardo Herrera, le indicó sin animo de reprenderlo: "Los periodistas no somos protagonistas".
Esa es una máxima que muchos olvidan con suma rapidez. Algunos ya desde las aulas creen que bastará con su superconocimiento y luego terminan frente a las cámaras, micrófonos o computadoras con la pose de personaje central, por encima de las fuentes o sus audiencias.
En el periodismo la única pose válida es la de investigar y observar permanentemente la realidad, tener humildad y defender la independencia profesional para hacer las preguntas que deben hacerse.
Pero, en particular, supone que frente a los hechos no debemos asumir ninguna posición política, religiosa o estética, independientemente de lo que realmente creemos, pensemos y queremos.
Hay quienes consideran que los periodistas podrían sustituir a las fuerzas sociales en el cambio social, aunque en verdad lo único que nos corresponde es ver cuál de los grupos (y por qué) logran o no imponerse en un determinado momento de la actualidad que nos toca cubrir.
El periodismo comprometido es mantener la distancia suficiente y militar con la independencia, incluso cuando se es parte de un partido político, de una iglesia, de un grupo ecológista o feminista, o de una fundación de beneficiencia.
El hecho de evitar asumir una posición no es autocensura y no implica ninguna restricción de la libertad personal. El género de opinión incluso debe ser ejercido con el mismo profesionalismo que cuando se elabora un reportaje.
Lo que debemos evitar es pensar que lo sabemos todo, aunque tengamos años cubriendo un área específica. Si nos damos esos aires, en realidad lo único que haremos es demostrar nuestra completa ignorancia, pues en este oficio como reporteros llegamos a saber de todo y a no conocer nada pasando siempre sobre la superficie de los hechos y fenómenos sociales, económicos y naturales.
Al hacerlo revelamos nuestra posición a favor o en contra de algo, de alguien o de un concepto, propuesta o idea, provocando que algunas fuentes crean que podrían aprovecharse para llevar agua a sus molinos.
Otras fuentes desconfiarán y se negarán a darnos su versión, en especial si es opuesta a la inclinación que les revelamos explicita o implicitamente.
Así, cuando asistimos a un congreso o cualquier tipo de evento será para ver las propuestas de los verdaderos protagonistas de los hechos, sean "buenos" o "malos", y para llevar la información, la explicación y las preguntas críticas al público sobre lo que ahí ocurrió.
Nada más.