domingo, 6 de marzo de 2011

Imaginar, inventar, investigar y periodismo

"De todas las vocaciones del hombre, el periodismo es aquella en la que hay menos lugar
para las verdades absolutas. La llama sagrada del periodismo es la duda, la verificación de los datos, la interrogación constante. Allí donde los documentos parecen instalar una certeza, el periodismo instala siempre una pregunta. Preguntar, indagar, conocer, dudar, confirmar cien veces antes de informar: esos son los verbos capitales de la profesión más arriesgada y más apasionante del mundo".
La cita es del escritor y periodista argentino Tomás Eloy Martínez en 1997. Pero había una advertencia adicional que debemos tenerla en cuenta sin ninguna duda.
"Hay que investigar primero cuál es el personaje paradigmático de que podría reflejar, como un prisma, las cambiantes luces de la realidad. No se trata de narrar por narrar. Algunos jóvenes periodistas creen, a veces, que narrar es imaginar o inventar, sin advertir que el periodismo es un oficio extremadamente sensible, donde la más ligera falsedad, la más ligera desviación, puede hacer pedazos la confianza que se fue creando en el lector durante años".
Y si el peligro es inventar cuando se narra, lo que se evita con la investigación, también lo es cuando se informa, cuándo se analiza, cuando se opina. A los periodistas se nos suele olvidar que la búsqueda de datos y de las distintas versiones es la tarea fundamental que debemos realizar para construir desde una simple nota informativa hasta un super-reportaje, incluso un ensayo o una columna. Tanto es así que uno se encuentra con trabajos periodísticos donde el redactor se contenta con unas pocas fuentes y con algunos datos escasos, por lo que debe insistir constantemente en la necesidad de mayor indagación.
El tema acá es si la cantidad implica un "salto cualitativo", es decir, si tener mayor cantidad de fuentes y datos implica trabajos de calidad. Para el periodista es tan problemático tener poca información como tener mucha. Sin embargo, la mayor cantidad de fuentes y datos implica que el periodista podrá hacer inferencias con más elementos, con más puntos de vista diferentes y complementarios. Esto le debería ayudar a la profundidad, un reto en medio del ajetreo de la inmediatez y la instantaneidad del periodismo electrónico y de la información a través de las redes sociales.

2 comentarios:

  1. Es un problema tener poca información así como es un problema tener un exceso. He notado que al tener mucha información el enfoque tiende a desviarse. Y cuando hay poca información el desarrollo del enfoque está flojo. ¿Dónde está el "suficiente" en cuanto a cantidad de información se refiere? Creo que ese suficiente tiene que ver mucho con qué tan atinadas sean las entrevistas, en el sentido de qué tanto se las pueda torcer hacia el enfoque. Y si la entrevista es muy buena, puede que el enfoque cambie radicalmente, pero con argumentos sólidos. O bien que el enfoque se mantenga, con argumentos sólidos. Es un verdadero ejercicio mental hacer teorías sobre el periodismo, porque siempre tienden a modificarse.

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  2. No solo para el periodista, en cualquier campo la investigación y el cuestionamiento son fundamentales para realizar un trabajo de calidad.

    Sin embargo, en el periodismo existe una responsabilidad mayor, por la posibilidad de influir en el público.

    Particularmente de acuerdo con tu acotación sobre lo problemático que es tener poca o demasiada información.

    Saludos

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